¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡VIVA EL DÍA DE LA MUJER!
¡MUJERES PROLETARIAS Y OPRIMIDAS DEL MUNDO, UNIRSE CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA!
En
esta ocasión del Día de la Mujer, el Movimiento Popular Perú, organismo
generado del Partido Comunista del Perú, dirige sus calurosos saludos
comunistas a las mujeres militantes y combatientes revolucionarias del
mundo, que se destacan como dirigentes y luchadoras en las guerras
populares y luchas armadas bajo la bandera del maoísmo en Perú, India,
Filipinas y Turquía; a las millones de mujeres que dan sus vidas en las
luchas de liberación nacional contra el imperialismo en todos los
continentes, y a todas las mujeres en el mundo que luchan por su
emancipación.
En
la presente situación de la crisis general y última del imperialismo y
la agresión imperialista desesperada y genocida contra las naciones
oprimidas, se confirma cada día más que el viejo mito reaccionario de la
“civilización occidental” viene fracasando, y como parte de él, el mito
del imperialismo como el “liberador de las mujeres”. El feminismo
burgués, promovido por el imperialismo y sus lacayos para justificar sus
guerras genocidas y su explotación del mundo, ya viene perdiendo toda
credibilidad entre las masas obreras y oprimidas.
Un
feminismo burgués que promueve el asesinato de millones de mujeres
“para salvarlas de la opresión” y que sustituye la emancipación de la
mujer por la libre compra y venta de mujeres como objetos sexuales,
acompañado por un feminismo pequeño burgués que centra en el individuo y
se sujeta al imperialismo; la realidad confirma que tales feminismos no
pueden servir a la emancipación de la mujer, sino solo a mantener el
sistema de explotación y opresión.
En
las luchas del proletariado internacional y los pueblos oprimidos – en
las guerras populares y guerras de liberación nacional y en las luchas
reivindicativas y anti-imperialistas en todo el mundo – surge cada vez
más el feminismo proletario, el feminismo de la clase obrera, el cual
está por movilizar a las mujeres como dirigentes, militantes y
combatientes que luchan codo a codo con sus hermanos de clase por
aplastar y barrer el imperialismo de la faz de la tierra, combatiendo
implacablemente la teoría de la “naturaleza deficitaria de la mujer”
dentro y fuera de las filas del pueblo hasta la destrucción final de
toda la opresión de la mujer.
Todo
esto se confirma aún más en la presente agresión genocida del
imperialismo yanqui y su engendro el Estado sionista contra la República
Islámica de Irán, y en la resistencia heroica del pueblo iraní. Hace
años el imperialismo – y sus lacayos revisionistas socialchovinistas en
los países imperialistas – han preparado la opinión pública
internacional para justificar la agresión contra Irán utilizando e
infiltrando la lucha de las mujeres. La lucha justa contra la opresión
de la mujer fue infiltrada y secuestrada hace tiempo – bajo las
consignas “Mujer, Vida, Libertad” – por agentes yanquis y sionistas con
el motivo de dividir al pueblo y socavar la resistencia popular contra
el imperialismo. Hoy vemos que este plan reaccionario viene fracasando.
La contundente mayoría del pueblo iraní, incluidos millones y millones
de mujeres, independientemente de lo que piensen de su gobierno, ahora
se ha unido contra la agresión imperialista y por la defensa de la
nación.
La
crisis y la podredumbre cada vez más profundas del imperialismo hacen
cada vez más evidente para las masas femeninas de la región —y de todo
el mundo— que el engaño de la “democracia occidental” y los “derechos
humanos” no las liberará de la opresión; que el imperialismo es, de
hecho, la raíz de esta opresión. El genocidio y la guerra imperialista
está uniendo a los pueblos, demostrando que la contradicción
imperialismo-naciones oprimidas es la contradicción principal hoy en el
mundo, y que no se puede permitir que el imperialismo, la reacción y el
revisionismo utilicen otras contradicciones para desviar y dividir a los
pueblos. Para mantener el rumbo de la lucha femenina y llevarla hasta
su triunfo final, inevitablemente tiene que ser una lucha dirigida por
el proletariado, construyendo un movimiento femenino popular para barrer
el imperialismo y la opresión de la mujer con guerra popular.