viernes, 25 de octubre de 2013

CONFERENCIA INTERNACIONAL: CARTA ABIERTA



Nota: el siguiente documento ya está firmado por el Comité de Reconstrucción del Partido Comunista de Ecuador y el Movimiento Popular Perú. Invitamos a todos los Partidos y organizaciones a nivel mundial a firmar la Carta (contáctenos en rsr@solrojo.org). Sí alguien desea firmar la misma indicando algunas observaciones o reservaciones, también es bienvenido.


 ¡Proletarios de todos los países, uníos!

CARTA ABIERTA AL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL:
¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO, IDEOLOGÍA UNIVERSAL DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL!

Nosotros, los firmantes de la presente carta, saludamos a todos los comunistas y revolucionarios del glorioso Movimiento Comunista Internacional. Lo hacemos con el objetivo de servir a superar la presente situación de dispersión, para llegar a la unidad basada en los principios proletarios, con el único método proletario y marxista; la lucha de dos líneas entre la línea proletaria y la línea burguesa. Consideramos que uno de los objetivos principales de tal unidad tiene que ser sentar bases para la futura formación de una nueva Internacional Comunista, pero reconocemos que esta no se puede formar sobre la base de conciliación entre línea proletaria y línea burguesa, sino solamente sobre la base de una línea general forjada en lucha contra el revisionismo de hoy y forjada en la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, a las condiciones concretas de cada revolución por Partidos Comunistas que dirigen guerra popular.
Como punto de partida de nuestra unidad, planteamos los siguientes puntos.

El marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, es la tercera, nueva y superior etapa del marxismo, la ideología universal del proletariado internacional. Nos reafirmamos en que es nuestra todopoderosa ideología científica, todopoderosa porque es verdadera, producto de la lucha de clases y de las "encarnizadas y fructíferas luchas de dos líneas en los propios partidos comunistas y la inmensa labor de titanes del pensamiento y la acción que solamente la clase podía generar". Es el deber de cada comunista enarbolar, defender y aplicar el maoísmo, imponerlo como único mando y guía de la revolución proletaria mundial, y aplastar toda intención de revisarlo o cuestionar su vigencia universal. Además, nos reafirmamos en que el maoísmo, que en si tiene su origen en la aplicación del marxismo-leninismo a condiciones concretas, principalmente de la revolución china, hoy tiene que ser aplicado en forma creadora a las condiciones concretas de cada país. Sin la aplicación concreta, expresada en programa y línea política general de cada revolución, forjadas en lucha aplastando líneas contrarias, se deja abierta la puerta para el pragmatismo, la conciliación, el revisionismo y el oportunismo.

Rechazamos y aplastamos la llamada "nueva síntesis" de Avakian, que intenta establecer en términos "marxistas" la misma patraña de la ofensiva contrarrevolucionaria general del imperialismo; que "el marxismo ha fracasado", y que por eso es necesario "re-evaluarlo" y revisarlo.

Nos reafirmamos en el principio marxista-leninista-maoísta de la violencia revolucionaria como ley universal sin excepción alguna; la revolución como sustitución violenta de una clase por otra, en la gran tesis del Presidente Mao: "el Poder nace del fusil", en el principio de "salvo el Poder, todo es ilusión", y en que el Poder es el punto fundamental del maoísmo. Es indispensable continuar la lucha implacable contra la tesis revisionista de la "transición pacífica" y el cretinismo parlamentario, que hoy sigue siendo sembrado más que nunca por el imperialismo, la reacción y el revisionismo para desarmar la revolución mundial, hoy en forma más sistemática, a través de todo un sistema de organizaciones revisionistas, ONGs y "acuerdos de paz" dirigidos por el imperialismo. Rechazamos la miserable traición de Prachanda y los demás revisionistas de Nepal, que se han vendido por un plato de lentejas para cabalgar sobre las heroicas masas que han dado sus vidas por la revolución. Lo que corresponde a los comunistas nepaleses hoy es reconstituir el Partido para iniciar guerra popular, y así aplastar y barrer el viejo Estado y todos los llamados "maoístas" que han abandonado el camino de la guerra popular.

Nos reafirmamos en que mientras sigue siendo necesario desarrollar no solamente el trabajo ilegal, sino también el trabajo legal, siempre en servicio de la guerra popular, en el mundo de hoy el proletariado no puede utilizar el parlamento burgués para tomar el poder, ni como tribuna o como “táctica”. Toda la experiencia del MCI confirma que tal “táctica” solo lleva a debilitar y destruir el Partido Comunista.
Igualmente, nos reafirmamos en la vigencia universal de la guerra popular como la más alta teoría y estrategia militar del proletariado internacional, para aplicar a las condiciones de cada país, países imperialistas así como países oprimidos. Rechazamos la tesis revisionista de que la "acumulación de fuerzas" y la "insurrección" pueden reemplazar a la guerra popular prolongada en los países imperialistas. Igualmente, rechazamos el criterio de centrar en el aspecto defensivo de la violencia revolucionaria, convirtiéndolo en su aspecto principal, diciendo que "no queremos la violencia, solo la aplicamos porque la reacción nos ataca". Es un criterio que parte de la idea que "las masas no quieren la guerra popular", que busca ocultar nuestras intenciones, que lleva al oportunismo y a sembrar ilusiones y pacifismo entre el pueblo.

Asumimos la tarea indispensable de luchar por la reconstitución de los Partidos Comunistas en todo el mundo como Partidos marxistas-leninistas-maoístas, principalmente maoístas, hechos para iniciar y desarrollar guerra popular, a lo largo de la revolución democrática (en los países semicoloniales y semifeudales), la revolución socialista y las sucesivas revoluciones culturales hasta nuestra meta final el Comunismo. Hoy más que nunca debemos reafirmarnos en que el Partido Comunista es la vanguardia del proletariado, es decir la organización de los más avanzados de la clase más avanzada. El Partido Comunista tiene carácter de masas, pero no es el llamado "partido de masas", sino "un partido de militantes, de dirigentes, una máquina de guerra tal como demandara el propio Lenin". Hoy más que nunca es indispensable luchar contra la tesis revisionista del "partido de todo el pueblo", que hoy se expresa de nuevo en los intentos del nuevo revisionismo de atacar la dirección proletaria de la revolución. 

En cuanto al Frente único, nos reafirmamos en la tesis marxista del Frente único como un frente de las clases revolucionarias, dirigido por el proletariado a través de su Partido Comunista, un frente para conquistar el Poder a través de la guerra popular. El Frente está indesligablemente unido con el nuevo Estado, es decir, en los países semicoloniales y semifeudales, la dictadura conjunta de obreros, campesinos, principalmente pobres, y pequeña burguesía, que respeta los intereses de la burguesía media, bajo la dirección del proletariado representado por el Partido que aplica su hegemonía a través de la alianza obrero campesina. Rechazamos los intentos del nuevo revisionismo de socavar y cuestionar la dirección proletaria del Frente, aplicando en su lugar el "pluripartidismo" burgués, aplicando la tesis revisionista de "dos se unen en uno" y la conciliación en vez de imponer la dirección proletaria y la alianza obrero campesina como fundamento del Frente, y tomando la tesis marxista de respetar los intereses de la burguesía media como pretexto para permitir que la burguesía tome o participe en  la dirección.

Nosotros, los firmantes de esta carta, llamamos a todos los Partidos Comunistas y organizaciones revolucionarias a luchar por el balance de la aplicación del maoísmo. Si somos marxistas, tal balance no se puede hacer en conciliación, sino solamente con lucha de dos líneas. Es necesario que cada Partido y organización analice y sintetice no solamente sus luchas internas, todo su derrotero de aplastamiento de líneas revisionistas en sus filas, sino también que tomen posición sobre el derrotero de la lucha en el MCI y el MRI. Como parte de este proceso, nosotros señalamos que el problema principal del MRI han sido los problemas de la dirección, es decir el CoMRI y las posiciones hegemonistas y papel destructivo del PCR(EE.UU.) en el mismo. Rechazamos la labor negra del PCR y sus seguidores para aislar y difamar al PCP y su jefatura el Presidente Gonzalo, y su colusión con el imperialismo y la reacción en difundir la patraña de los "acuerdos de paz" en el Perú. La campaña de aislamiento contra el PCP y su Jefatura, que sigue repercutiendo hoy, objetivamente forma parte de los planes del imperialismo, principalmente yanqui, contra la revolución en Perú. Uno puede estar de acuerdo con las posiciones del PCP o no, pero lo que corresponde hoy a los comunistas del mundo para combatir este plan reaccionario es reconocer la dirección del PCP, su Comité Central y todo el Partido, que hoy sigue dirigiendo la guerra popular bajo condiciones difíciles, aplicando el pensamiento gonzalo.

En cuanto a la situación mundial, nos reafirmamos en que hay una situación revolucionaria mundial en desarrollo desigual, y que las condiciones objetivas para un avance audaz de los comunistas están dadas. El problema está en las condiciones subjetivas, es decir en la presente dispersión de los comunistas a nivel mundial y la influencia del revisionismo y el oportunismo. Es necesario que los comunistas avancemos no solamente en la lucha de dos líneas, sino que desarrollemos nuestra práctica, que tomemos la iniciativa hoy, que luchemos juntos con las masas que están clamando por la dirección proletaria. Tenemos la responsabilidad, en los países oprimidos y en los países imperialistas, de dar la dirección proletaria necesaria en la lucha contra la agresión imperialista y contra la intensificación de la explotación y la opresión en todo el mundo. No podemos dejar la dirección a la pequeña burguesía, no podemos abandonar nuestros principios marxistas en la lucha contra la guerra imperialista o la lucha por los derechos democráticos. A los comunistas en los países imperialistas corresponde la tarea de desarrollar y organizar el trabajo en todos los planos – y no solamente en pronunciamientos y propaganda - contra el imperialismo y su máquina de guerra en las mismas entrañas de la bestia.


¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO, PRINCIPALMENTE EL MAOÍSMO!

¡ABAJO EL  REVISIONISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡ABAJO EL PLAN IMPERIALISTA DE “ACUERDOS DE PAZ”!

¡POR LA RECONSTITUCIÓN DE LOS PARTIDOS COMUNISTAS!

¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!

Madrid, 19 de octubre de 2013
Firmantes:
Movimiento Popular Perú
Comité de Reconstrucción, Partido Comunista de Ecuador



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