¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡UNIR A LOS PUEBLOS CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA!
El Movimiento Popular Perú, organismo generado del Partido Comunista del Perú, condena y aplasta con ardiente odio de clase la agresión del imperialismo yanqui contra Venezuela e Irán; la cual es parte de su plan hegemonista y su desesperada agresiva campaña genocida – en colusión y pugna con las demás superpotencias y potencias imperialistas - contra las naciones oprimidas a nivel mundial.
Aplicando la ideología universal del proletariado el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, y las contribuciones universales del Presidente Gonzalo, nos reafirmamos en que la contradicción imperialismo-naciones oprimidas hoy es la contradicción principal en el mundo, y en que sin conquistar y defender su soberanía, independencia y autodeterminación nacional – uniéndose con el proletariado internacional y los pueblos del mundo contra el imperialismo – un pueblo oprimido no puede avanzar en sus luchas y derrocar a sus explotadores y opresores.
Denunciamos y condenamos la agresión yanqui contra la nación de Venezuela; agresión que es parte de la pugna interimperialista por la hegemonía mundial y los recursos naturales, pero que principalmente es parte de la guerra genocida del imperialismo yanqui – y del imperialismo en su conjunto - contra los pueblos oprimidos. Igualmente denunciamos y condenamos la colaboración criminal del régimen de Venezuela con esta agresión imperialista; un régimen del Estado del capitalismo burocrático que, en medio de su camino de “cambiar de amo” y colaborar con el imperialismo chino, ha seguido permitiendo la explotación imperialista yanqui del país. Un ejemplo más de que los pueblos oprimidos no pueden contar con sus burguesías burocráticas y compradoras para defender a sus países, sino que tienen que basarse en sus propias fuerzas y formar el frente popular de liberación nacional armando a las masas para la defensa del país.
La presente agresión imperialista contra Venezuela, Cuba y toda América Latina agudiza aún más la contradicción naciones oprimidas-imperialismo, e inevitablemente va generando más combatividad y resistencia popular en todo el continente. En este proceso se destaca cada vez más que para desarrollar y llevar la liberación nacional hasta su fin, se necesita la dirección del proletariado para unir y armar a las clases del pueblo contra la explotación y opresión imperialista. Los pueblos de América Latina tienen siglos de experiencia de lucha armada anticolonial y antiimperialista de la que aprender, y principalmente se destaca la importancia de que las fuerzas proletarias y populares aprendan de la experiencia del Partido Comunista del Perú y la Guerra Popular en Perú, como ya vemos en Brasil y otras partes.
Igualmente denunciamos y condenamos la amenaza del imperialismo yanqui contra Irán, donde los imperialistas y su engendro el Estado genocida sionista utilizan y manipulan las contradicciones internas para debilitar, destruir y sojuzgar el país, el Estado de Irán, que - pese a su carácter burgués y reaccionario – para su propia preservación hace frente al imperialismo yanqui y el genocidio en Palestina y toda la región. Todo indica que la gran mayoría del pueblo iraní, independiente de si apoya al gobierno o no, en primer lugar están por defender el país y toda la región contra el imperialismo y el genocidio. Frente a la amenaza inminente del imperialismo yanqui, el proletariado y el pueblo tienen que unirse con todas las fuerzas que están por defender el país. Si buscan avanzar en sus luchas – contra la burguesía y por sus derechos y reivindicaciones – a través de la colaboración con el imperialismo o permitiendo la infiltración y manipulación imperialista, no van a poder defender su soberanía nacional, ni unir al pueblo, ni unirse con los demás pueblos oprimidos para liberarse del dominio imperialista.
Esto es válido para todos los pueblos que luchan por su liberación nacional o para derrocar a sus opresores. Si tratan su lucha como separada de la lucha global contra el imperialismo; si buscan lograr sus propios objetivos sujetándose al imperialismo, traicionando así el movimiento global de liberación nacional, no van a poder liberarse y van a perder el apoyo de los pueblos del mundo. Eso es lo que vemos en el caso de Kurdistan, donde la lucha justa del pueblo kurdo - por su liberación nacional y contra la opresión de los Estados reaccionarios de la región – ha sido traicionado por sus dirigentes revisionistas y reaccionarios, vendiendo a sus fuerzas como mercenarios del imperialismo y justificándolo con la propaganda reaccionaria de la “democracia occidental” y “lucha contra el islamismo”. Ahora, cuando los otros lacayos del imperialismo en Siria atacan a la población kurda, se confirma una vez más que los oprimidos no pueden confiar en acuerdos con los imperialistas, sino que cada lucha de liberación tiene que basarse en sus propias fuerzas y en la unidad con el proletariado internacional y los pueblos oprimidos del mundo.
Por lo tanto, también denunciamos y condenamos el negro papel del revisionismo en estos acontecimientos. Los revisionistas socialchovinistas en los países imperialistas, que hipócritamente “apoyan a las protestas” en Irán repitiendo sin reservas la propaganda de los genocidas yanquis y sionistas. Revisionistas que, bajo el pretexto de “luchar contra el islamismo” pintan las naciones oprimidas como los enemigos de la “democracia” y promueven la patraña de la “democracia occidental” para legitimar el imperialismo y sus guerras. Y por el otro lado, revisionistas que promueven la patraña del “mundo multipolar” sirviendo a los intereses del imperialismo chino y ruso, proponiendo el reparto del mundo entre las superpotencias - la “coexistencia pacífica” - en vez de la liberación nacional y la destrucción del imperialismo.
A los comunistas, revolucionarios y antiimperialistas del mundo corresponde apoyar a todo movimiento, toda lucha, toda guerra de liberación nacional que combate al imperialismo como el enemigo principal, y no permitir que los chupasangres y genocidas imperialistas utilicen otras contradicciones para desviar y manipular a los pueblos. Dondequiera el proletariado aún no dirige la lucha de liberación nacional, esta tarea queda pendiente; y eso no quita el hecho de que transitoriamente en algunas naciones otras clases puedan dirigir luchas justas antiimperialistas que sirven a la revolución mundial. Sin embargo, para poder llevar la liberación nacional hasta su fin, inevitablemente tiene que ser dirigida por el proletariado a través de su Partido Comunista, marxista-leninista-maoísta y militarizado, construyendo el frente único y el nuevo poder desarrollando la guerra popular para culminar la revolución democrática, continuarla sin intermedio como revolución socialista, finalmente aplastar y barrer al imperialismo de la faz de la tierra y con revoluciones culturales marchar junto con toda la humanidad hasta el comunismo, la sociedad sin clases y sin la explotación del hombre por el hombre.